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Pellet para Calefacción

Los pellets o pellas de madera son un combustible de biomasa granulado alargado a base de madera. De acuerdo con la RAE, una pella es «Una masa que se une y aprieta, regularmente en forma redonda». Viene del latín pilŭla, diminutivo de pila, pelota, de donde también procede la palabra inglesa pellet.

Las pellas se fabrican mediante prensado de serrín donde la propia lignina hace de aglomerante. No se necesita ni pegamento ni ninguna otra sustancia más que la misma madera. Este proceso les da una apariencia brillante como si estuviesen barnizados y los hace más densos que la madera original.

La ventaja de esta forma de combustible se debe principalmente a que, al tener las características de un árido de grano fino, casi se puede tratar como un pseudo-líquido.

La procedencia de su materia prima es principalmente de industrias de 1ª y 2ª transformación de la madera que generan serrines y partes desaprovechadas de los troncos. Otro origen es a partir de la madera destinada a trituración de claras y clareos de los montes, ya que la mayoría de árboles de ciertas regiones.

Una de las versiones históricas y nuestra visión. Hace ya casi dos décadas, el Estado desarrolló varios proyectos destinados a fomentar la forestación, existen varias versiones del porqué se eligió plantar árboles exóticos de especies madereras como pino y eucalipto en la provincia de Chiloé.

Una de las versiones más positivas es la necesidad de introducir una madera alternativa, de rápido crecimiento y que pudiera satisfacer la alta demanda de leña de calefacción que existe en la misma provincia, de ese modo frenar la presión que se ejercía sobre el bosque nativo, el cual se talaba indiscriminadamente para producir astilla de calefacción (existen estudios que indican que el mayor destino de la madera extraída desde los bosques nativos, es la calefacción).

Una buena alternativa que CONAF manejó en ese momento fueron las especies de Eucalipto y Pino, las cuales fueron plantadas en programas promovidos y subvencionados por el estado.

Los pobladores, vieron en este programa la solución a varias cuestiones en paralelo, como, por ejemplo:

  • La dificultad de obtener leña para sus necesidades diarias.
  • Una alternativa con expectativas económicas futuras al uso de suelos “de mala calidad”, que frecuentemente se inundaban o donde no podían sembrar nada.
  • La ayuda para construir sistemas de drenaje de suelos altamente inundados.

En fin, cuando crecieron estos bosques, los pobladores se dieron cuenta que las especies no eran las más comerciables (especies muy ramosas y con bajo valor en el mercado) y que el programa en su conjunto (árboles consumidores de agua + drenajes) comenzó a poner en riesgo el acceso a aguas de fuentes naturales.

Según los pobladores, la empresa que plantó o proveyó las plantas, finalmente generó bosques de difícil manejo, en malas condiciones de suelo y que finalmente, sólo están absorbiendo grandes cantidades de agua y ocupando suelos que, en estos tiempos, sí pudieran estar ocupados para otros usos.

Otro efecto negativo, pero sobre los ecosistemas, también tiene que ver con la propia presencia de especies exóticas en suelos que antes eran “receptores de aguas”, pues han secado las fuentes naturales que hidrataban turberas o bosques nativos, dando inicio a un proceso de escasez de agua para los mismos pobladores.

Los bosques exóticos de alto consumo de agua, secan los receptores naturales que posee el suelo (vegas, arroyos, vertientes, etc), luego impiden la irrigación natural que antes tenían las turberas y bosques nativos, los cuales fueron durante siglos los verdaderos estanques hídricos que poseían las islas de la provincia de Chiloé.

Nuestra visión

Nosotros queremos ayudar de manera circular con esta parte de nuestro proyecto, al enfocarnos en producir pellet de calefacción de madera de esos mismos bosques que ahora afectan la capacidad de retención de agua en los suelos chilotes.

Nuestro objetivo es fabricar Pellets directamente desde la materia prima, como pueden ser los restos de poda, ramas de árboles con poco o ningún valor comercial, paja, trozos de madera, leña o astillas, tanto residual como extraída directamente para este fin, desde los bosques de especies exóticas. Con ello, pretendemos apoyar la implementación de la idea inicial del proyecto que promovió la plantación de las especies que actualmente se encuentra generando más problemas que ayuda, aportando a los pobladores y al ecosistema al dar otro impulso a la comercialización del producto que dichas especies generen.

Fuente: Relatos de vecinos.